Mucha prensa y el PP (con su locutor González Pons a la cabeza) están jugando de manera ventajista con el caso Faisán. Saben que al estar pendientes de juicio tres subordinados, Rubalcaba no puede perjudicarles diciendo políticamente lo que jurídicamente puede comportar una condena: que claro que decidieron por razones policiales de estrategia filtrar información sobre la operación, porque se valoró como más conveniente para la lucha contra ETA. Algo que entendería cualquier persona normal si dedicara cinco minutos a pensar.
Que se acuse a esos tres policías de colaboración con banda armada da hasta risa. Es como si a un policía "infiltrado" en la organización terrorista (y por tanto, realizando actos "objetivos" de colaboración con operaciones de ETA, aunque sea con la finalidad de desmantelarla) fuese acusado de ese delito. ¿Alguien puede creer, de verdad, que quien diera el famoso "chivatazo" lo hizo para perjudicar la lucha antiterrorista?El Gobierno tenía el mandato del Parlamento de intentar una disolución negociada con ETA, y ello comporta decisiones distintas a las que se habrían de tomar en un contexto normal. Por ejemplo, ¿habrían cometido delito los emisarios del Gobierno que se reunieron con dirigentes etarras y no pusieron en conocimiento del juez esa reunión para que los detuvieran, al estar en busca y captura? Objetivamente es un delito de encubrimiento...
Pero Rubalcaba no tiene posibilidad de defenderse diciendo estas cosas, ya que hay un proceso judicial abierto, que sí podría acabar al menos con condena por el delito de "revelación de secretos" (la investigación era secreta y no puede darse a conocer a nadie). Rubalcaba no puede explicar lo que quisiera, porque perjudicaría a quienes fueron sus subordinados. A mí me parece que esa actitud de la oposición (y de algunos medios de comunicación) es utilizar torticeramente el terrorismo como arma electoral. Lo tienen fácil: la acusación de "colaboración con banda armada" es el delito más grave que puede imputarse a miembros de un ministerio de Interior. Es un caso claro en el que puede pensarse en la existencia de una responsabilidad judicial (el Juez se limita a constatar si ha habido o no una filtración que ha frustrado una orden judicial), pero en absoluto una responsabilidad política (se hizo por razones antiterroristas, igual que cuando no se detiene a alguien para obtener más información, no para favorecer a ETA). Sé que en la lucha antiterrorista deben respetarse los límites legales, pero creo que Pumpido tenía razón cuando sugirió que los delitos no se daña el bien jurídico protegido: así ocurrió cuando los jueces absolvieron a Patxi López y Ibarretxe por reunirse con dirigentes de Batasuna.
Alguien debería dejar en ridículo a los expertos de caza menor de faisanes. El verdadero Faisán, con mayúsculas, es ETA, y ya está bien de darle alas. Estoy seguro de que los dirigentes de ETA están encantados con esta trifulquilla. Los cazadores lo saben, pero saben también que están cazando a un cojo que no puede utilizar una pierna (la política), para no hacer daño a la otra (la judicial). Eso podría llamarse alevosía, es decir, cobardía.
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